Memorias de un buscador de libros I
Por Víctor Ruiz M. Bolsas llenas de libros No recuerdo cuándo empezó mi relación íntima con los libros. Aunque sí guardo algunos retazos, y creo que ahí se encuentran mis primeros escarceos románticos con esos objetos que, con los años, terminaron volviéndose entes incómodos en las casas que habito o he habitado. Libros en mesas, en cajas, en bolsas, debajo de la cama, sobre sillas que ya no sirven para sentarse, en rincones donde nadie los llamó y, sin embargo, se quedaron. Uno de esos primeros encuentros ocurrió en la biblioteca popular de mi barrio, donde mi hermana mayor trabajaba como voluntaria. Era una biblioteca humilde, pero tenía algo de refugio, quizá porque allí adentro quedaba suspendido el bullicio ensordecedor de los vecinos. Bastaban unos estantes, algunas mesas, el silencio, el olor del papel usado y esa promesa misteriosa de que en algún lomo podía estar escon...